En 1750 se creó en Venecia la Academia de Bellas Artes, trasladándose en 1807 a su actual sede, la antigua Scuola Grande della Caritá, cuyo diseño lo realizó
Andrea Palladio en 1561. En su interior se han ido recogiendo las obras de iglesias de los alrededores, desaparecidas o con apuros económicos. Así, se ha reunido una colección que cuenta con nombres como
Gentile da Fabriano,
Filippo Lippi,
Carpaccio,
Sebastiano del Piombo,
Cosme Tura,
Piero della Francesca,
Veronés,
Palma el Viejo. Destacan, por supuesto, los artistas venecianos como
Giorgione, Paolo Veneziano,
Tiziano,
Bellini,
Bassano,
Tintoretto,
Canaletto, etc. La atención más especial es para los períodos del
Renacimiento y del
Barroco, con escasa representación de artistas del resto de Italia o europeos.