A fuerza de respetar los canones clásicos y de cuidar los detalles,
Verrochio llega a ser el mayor escultor toscano de su época. Produce en particular: la Duda de Santo Tomás en el viejo edificio de Orsanmichele, el busto de Lorenzo el Magnífico, la dama del ramillete, un David y la estatua ecuestre en bronce del
Condottiero Bartolomeo Colleoni en Venecia.