La fachada es obra en su mayor parte de
Giovanni Antonio Amadeo, pero intervinieron también otros artífices como
Solario, Mantegazza y Briosco. Este último fue el autor del portal en 1501. La abundante decoración contrasta con la tendencia a la desornamentación del
clasicismo. Sintetiza la tradición románica de las arquerías con elementos clásicos como los que aparecen, sobre todo, en el eje central.