Esculpida en
edad juvenil, durante su actividad de restaurador de estatuas antiguas, prueba la habilidad manual y el virtuosismo técnico de Bernini. Educado con su padre en el estudio formal de la Antigüedad clásica, ejecuta aquí un grupo de tan clara referencia a la plástica helenística, en concreto alejandrina, que, hasta el descubrimiento de la documentación, ha pasado por ser una obra propiamente griega. Hoy, sabemos que fue un encargo del cardenal Scipione Borghese.