Tras la unificación italiana en 1870 y la elección de Roma como capital definitiva del Reino de Italia surge en el ambiente algo que se ha venido llamando "desilusión postunitaria". Surge así una nueva pintura donde se denuncia la situación precaria del estado, cuyo ejemplo más famoso es esta obra de Pelliza da Volpedo. El pintor utiliza aquí la técnica del divisionismo, técnica antiacadémica empleada muy frecuentemente en Italia a finales de siglo, que es equiparable al
puntillismo francés.