Los almacenes "Au Bon Marché" (El Barato) fueron los primeros almacenes de París que tenían múltiples departamentos. En ellos se empleó
el hierro para habilitar interiores que fueran amplios y bien iluminados. El edificio se debe a
Louis Auguste Boileau y Gustave Eiffel, destacando la economía de materiales y la rica ornamentación de la estructura vista, especialmente en los huecos de escalera que se rodeaban de pasarelas colgantes.