Pinturas rupestres de
la cueva de Lascaux, en Dordoña y fechado en
el magdaleniense medio. Esta pintura marca la etapa de máximo esplendor de
la escuela de Périgord. El toro es de grandes dimensiones (tres metros) y está de perfil, aunque los cuernos se disponen de frente lo que crea una extraña composición dando una gran tensión a la escena animalística.