Seguidor de
las tendencias historicistas en su obra combina el estilo barroco con los elementos del Renacimiento. De su legado destaca la
Opera de París, donde de nuevo mezcla estas dos tendencias, tanto en el interior como el exterior. Desde su inauguración -1875- hasta 1990 sirvió como escenario de bellas representaciones líricas. En la actualidad acoge al Ballet. Junto con otros artistas y literatos de la talla de
Meissonnier, Maupassant y
Zola, entre otros, escribió un manifiesto en contra del levantamiento de la
Torre Eiffel, por considerarlo un proyecto monstruoso. Fue uno de los últimos defensores del historicismo.