Inició sus estudios de filosofía y teología para interesarse por la pintura, empezando a estudiar en la Academia de Munich en 1900. Sus primeras obras están a caballo entre el naturalismo y la secesión, pero un viaje a París en 1903 le condujo hacia
el impresionismo,
el postimpresionismo y
los nabís, interesándose especialmente por
Van Gogh.
A partir de 1907 se especializó en
la pintura de animales, estudiando sus anatomías. No abandonó el simbolismo y su relación con
Gauguin le llevó a profundizar en su espiritualidad, que recogerá en su obra. En 1910 conoció a
Macke y a
Kandinsky, interesándose por cuestiones cromáticas. Participó en la fundación de
Der Blaue Reiter, movimiento de gran importancia en el camino hacia la abstracción.
En 1912 introduce en sus obras elementos
orfistas y
futuristas gracias a su contacto con
Delaunay. La influencia del
cubismo le llevaría a
la abstracción, perdiendo sus obras casi cualquier referencia formal. Con estas pinturas culminará la corriente expresionista que conducirá a la abstracción expresiva.