A este autor se le atribuyen, entre otras obras, el diseño del coro de la
Abadía de Saint-Denis en las inmediaciones de París, donde se perciben importantes reminiscencias del gótico flamígero. Junto a Jean Chelles, Montreuil es el arquitecto de la
catedral de Nôtre-Dame de París. Por encargo de
San Luis, se añade una línea de capillas entre los contrafuertes del lado norte, y, después, se prolongan los dos brazos del transepto hacia el exterior, dotándolos de nuevas portadas y de los espectaculares rosetones.
Montreuil es también responsable de la edificación de la
Sainte Chapelle, erigida para conservar una de las reliquias más preciadas de la Cristiandad: la corona de Cristo.