Formado en la Escuela de Bellas Artes de París y en la Academié Julian, contactó con
Serusier para consituir el grupo de los
nabís, acercándose a
Bonnard. Los trabajos de la década de 1890 presentan un cromatismo claro y vivo, aplicado sobre superficies planas. Su marcha hacia el sintetismo se verá truncada en 1900 por un retorno al naturalismo formal y perspectivo. Dentro de la estética nabís se interesará por el intimismo, representando asuntos de la vida cotidiana o interiores, iluminados habitualmente por la luz de una lámpara.
Realizó también grandes paneles, tanto para amigos como edificios públicos, inmerso como estaba en el estudio de las artes decorativas y las artes plásticas. En su evolución apenas apreciamos diferencias, aunque su estilo será algo más libre.