La mayor parte de su escultura la realizó en bronce. Fue uno de los artistas favoritos de
Alejandro Magno a quien retrató en numerosas ocasiones. Partiendo del canon clásico de
Policleto, evoluciona hacia un mayor naturalismo.
La obra de Lisipo que resume las principales características de este escultor es el
Apoxiómeno, de la que conservamos una copia romana en los Museos Vaticanos. Las fuentes le atribuyen unas 1500 figuras de atletas, filósofos o príncipes, todas ellas anunciaban
el gusto helenístico, sin embargo no han podido ser identificadas.
El estilo de Lisipo se caracteriza por su naturalismo y la disposición de las figuras en el espacio, lo que obliga al espectador a contemplarlas desde diferentes puntos de vista, consiguiendo dotar de mayor belleza a sus trabajos.