En el castro de Las Labradas, en las cercanías de la localidad zamorana de Arrabalde, se encontró un importante
tesoro integrado por más de cincuenta piezas de oro y plata que se conservan en el Museo de Zamora. Cobijados en un gran vaso cerámico aparecieron una buena cantidad de fíbulas, torques, brazaletes, colgantes, pendientes, anillos, diademas o ceñidores. Entre las piezas destaca el Brazalete espiraliforme de plata.