En uno de los laterales del
Pórtico de Platerías de la
catedral de Santiago de Compostela encontramos dos figuras que representan la creación de Adán, contrastando la figura del creador vestida con la del primer padre, desnuda. Son figuras estilizadas, de largos miembros, grandes ojos y cabellos ondulados, emparentadas estilísticamente con la
Colegiata de San Ildefonso de León.