El doble pórtico de la
Portada de Platerías de la
catedral de Santiago de Compostela está flanqueado por un haz de once columnas, con triple arquivolta, apareciendo en toda su extensión la rica iconografía románica. En los contrafuertes laterales podemos observar al rey David, músico de barba rizada con las piernas cruzadas y una túnica pegada al cuerpo, apreciándose un buen número de pliegues. La figura se sitúa ante una arquería y pisa una fiera, alusión al demonio. El instrumento musical que porta en sus manos es de época medieval y tiene reelación con los que aparecen en
el Pórtico de la Gloria.