Aunque poco activos y muy limitados en sus acciones por la implantación de un poderoso régimen dictatorial-policial no carente de apoyos entre la sociedad alemana, existieron durante la II Guerra Mundial algunos grupos de
resistentes. Quizás el más representativo fue el denominado Kreisauer Kreis, Círculo de Kreisau, entre cuyos objetivos estaba la lucha contra el régimen nazi de
Hitler y la búsqueda de la renovación moral de Alemania. Sus máximos representantes fueron el conde
H. J. Von Moltke, ejecutado en la horca en 1945, y el conde P. Yorck von Wartenburg.