Primer portaaviones construido para la
Marina británica, era capaz de transportar 60 aviones, si bien nunca llegó a disponer de tantos, pues esto hubiera limitado su operatividad.
Para las operaciones de despegue/aterrizaje disponía de una cubierta de vuelo de aproximadamente 18 metros por encima de la línea de flotación.
Participó en los
combates de 1940 en Noruega contra los invasores alemanes, siendo más tarde destinado a la "Force H" británica radicada en Gibraltar y con teatro de operaciones en el
Mediterráneo, donde combatió contra la
Flota italiana.
El hecho más notable en el que participó fue en la persecución del acorazado alemán
Bismarck, entre el 18 y el 27 de mayo de 1942, quien había hundido al
Hood poco tiempo antes, segando la vida de sus 1.497 tripulantes. Precisamente fue uno de sus aviones
Swordfish quien logró alcanzar al Bismarck, provocándole daños que bloquearon los dos timones, haciéndole navegar con dificultad y permitiendo el ataque final del
King George V, el Norfolk y el Dorsethire, quien le dio el golpe de gracia con tres torpedos.
Meses más tarde, en noviembre de 1941, el Ark Royal sufrió daños graves a causa del ataque del submarino alemán U 81, zozobrando 14 horás después.