Gemelo del
Gneisenau, como él tenía la roda recta y más tarde se le alargó la proa. Ideados para combatir el tráfico mercante enemigo, se pensó en incrementar su armamento principal hasta los 380 mm., pues los acorazados británicos disponían de cañones de 400 mm.
Al estallar la II Guerra Mundial sus torres con cañones de más calibre fueron instaladas en el
Bismarck.
En abril de 1940 participó en la
invasión de Noruega, resultando averiado. Un mes más tarde consiguió hundir al portaaviones británico
Glorious, siendo atacado por aviones, buques y submarinos ingleses que lo dejaron maltrecho.
Refugiado en el puerto de Brest con el Gneisenau, ambos buques acompañados del
Prinz Eugen consiguieron romper el cerco y escapar hacia el Mar del Norte, dirigiéndose a puerto alemán. Un choque con una mina, sin embargo, le produjo fuertes averías.
De campaña por el Ártico en 1943, sufrió un encuentro con el acorazado
Duke of York y tres cruceros más que finalmente consiguieron hundirle.