En principio proyectado como acorazado, las limitaciones al desarrollo naval impuestas por el Tratado de Washington hicieron que fuera reconvertido en portaaviones. Su entrada en servicio, en 1928, coincidió con la escalada de tensión entre China y Japón, debiendo operar pocos años más tarde en la
guerra entre ambas naciones. Así, en 1932 tomó parte en un raid aéreo sobre Shanghai y varias ofensivas más. En 1936 recibió algunas mejoras, como la prolongación de la cubierta de vuelo y el incremento en su dotación de aviones. Las modificaciones producidas hicieron del Kaga en 1940 el potaaviones más pesado del momento y, junto al
Akagi, uno de los mejores buques de guerra de la
Flota Imperial japonesa.
Encuadrado en la Primera Flota de Ataque, tomó parte en los
ataques a Pearl Harbor y Port Darwin. También intervino en el desembarco de Rabaul, ofreciendo cobertura aérea. Fue alcanzado y hundido en la
batalla de Midway.