Fruto de las limitaciones impuestas por el Tratado de Washington, como su gemelo el
Soryu, intervino activamente en la
guerra contra China y, ya en la II Guerra Mundial, en las acciones contra
Pearl Harbor, el atolón de
Wake o la ofensiva sobre las
Indias Orientales holandesas. En la
batalla de Midway fue el único portaaviones japonés sobreviviente, siendo además desde el que se lanzó el ataque que hundió al
Yorktown. Sin embargo, poco más tarde resultó hundido por la acción de los buques americanos
Hornet y
Enterprise.
Aunque gemelo del Soryu, el Hiryu resultaba algo más grande y de mayor peso, incorporando además un par de aviones más.