Durante los
bombardeos alemanes sobre las
ciudades inglesas, el gobierno de
Winston Churchill organizó cuerpos civiles de trabajadores para trabajar en las tareas de reconstrucción y ayuda a la población. Estos cuerpos eran conocidos como Damage Control, y sus integrantes solían estar equipados con cascos como el de la imagen, dotados con un protector de lona o hule que protegía la piel de los posibles efectos corrosivos del gas mostaza, que los británicos temían que fuera utilizado por los alemanes en sus bombardeos.