En 1939 sufrió la
invasión de su país por parte del ejército alemán. En este mismo año fue hecho prisionero por los rusos, que trataron de alistarle en el Ejército Rojo. En 1943 logró que sus tropas se unieran al ejército británico en Italia. Un año después ocupaban Montecassino. Cuando falleció
Sikorski en 1943, Anders se convirtió en su
sucesor. Sin embargo, jamás regresó a su país natal. Desde Gran Bretaña encabezó la comunidad polaca hasta 1970.