A los diecinueve años inicia la carrera militar en el cuerpo de artillería. Al comienzo de la Primera Guerra Mundial participó en el conflicto como comandante de batería. Cuando concluyó regresó al servicio activo y en 1933 ascendió a general. A partir de este momento su carrera militar experimenta un notable ascenso y en 1938 se hace cargo de la jefatura del Mando Supremo de las Fuerzas Armadas en el Oberkomando der
Wehrmacht. Su actuación durante la Segunda Guerra Mundial le valió el ascenso a Mariscal. En estos años fue, junto con
Jodl, uno de los más fieles seguidores de
Hitler. Tras firmar la rendición de la Wehrmacht ante
Zhukov fue juzgado por crímenes contra la humanidad en el tribunal de Nüremberg. A pesar de que solicitó ser fusilado, murió en la horca en 1946.