De su participación en la
batalla de Midway queda el recuerdo de sus actos negligentes. Su falta de decisión y el hecho de que no comunicara sus planes a sus colaboradores más cercanos determinaron la derrota japonesa, frente a la victoria de los estadounidenses al mando de
Spruance. En estos años le ascendieron a comandante de la Flota del Pacífico Central. El desembarco de los
marines en
Saipan, terminó provocando su suicidio en 1944.