Elegido Comandante del Primer Grupo del Ejército, fue uno de los principales artífices de las operaciones militares que se ejecutaron entonces al mando de los ejércitos galos más prestigiosos y de la Fuerza Expedicionaria Francesa. Por encima de éste se encontraban el general Georges y
Gamelin. Billote supo ganarse la confianza del general
Gort y el rey
Leopoldo. Tras la
invasión de Bélgica, se encargó de controlar el avance de las tropas aliadas. Trabajando en esta misión, un accidente de tráfico acabó con su vida.