De rango oficial, coincidiendo con el nacimiento de las
fuerzas aéreas alemanas en la década de los años treinta alcanza el rango de Comandante de Flota Aérea. Con este cargo participó en las
invasiones de Polonia y
Bélgica. A partir de este momento su trayectoria militar experimenta un rápido ascenso. Su fama se extendió con tal rapidez que
Göring contó con él para que estuviera al mando de la ofensiva de bombarderos sobre Londres. En 1941 le trasladan a Italia en calidad de comandante en jefe del frente Sur. Junto con
Rommel, estaría al mando de la
campaña del norte de Africa. En la península itálica tuvo una destacada actuación al impedir por todos los medios el
avance de las tropas aliadas. En 1945 regresa a su país natal para sustituir a
Von Rundstedt como comandante de los Grupos de Ejército. En 1947 fue condenado a muerte en el juicio de Venecia por crímenes de guerra. La pena le fue conmutada a cadena perpetua, aunque debido a su estado de salud fue liberado en 1952.