Doctorado en derecho, trabajó para la administración pública, donde ejerció distintos cargos (jefe del distrito de Pirmasens, jefe de la Policía de Munich). Colaboró con
Hitler en la revolución de 1930, que acabó en fracaso. Con el régimen nazi fue nombrado ministro de Turingia y luego encabezó la cartera de Interior. Desde la jefatura de policía tuvo algunos encontronazos con
Himmler, jefe de las
SS. Ambos pretendían hacerse con el control de los cuerpos de Seguridad. Aunque logró mantenerse en la élite del poder no contó con demasiados apoyos, ya que tampoco mantenía buenas relaciones con
Goebbels. En 1943 encabeza el protectorado checo de Bohemia y Moravia. Durante la celebración de los
juicios de Nuremberg fue
condenado por
crímenes de guerra. Su ejecución tuvo lugar en el mes de octubre de 1946.