Este convento fue fundado tras
la reconquista por la religiosa Leonor Ramírez, coincidiendo con una etapa de máximo esplendor del florecimiento de las órdenes religiosas. Situado en las faldas del
Albaicín, en la granadina Carrera del Darro, es digna de mención su iglesia gótica, cuya construcción no concluyó hasta el siglo XVII. Su torre, con un sólo cuerpo, es de planta rectangular, y en ella se distinguen dos vanos adintelados.