El Generalife es obra del segundo sultán de
la dinastía nazarí, Muhammad II (1273-1302), reformado por
Ismail I en 1319. Situado al pie de una colina, denominada Cerro del Sol, se halla separado de
la Alhambra por un barranco, hacia el nordeste, y aunque su visita en la actualidad queda unida a la de
la Alhambra, en realidad constituye un conjunto totalmente independiente, a modo de villa o casa de campo suburbana.
El Generalife, calificado por el romancero como huerta que par no tenía, es una finca agropecuaria, con huertas, dehesa para ganado bovino y lanar y en el centro de la misma una residencia principesca, donde el sultán goza de soledad y aislamiento y de un contacto más íntimo con la naturaleza. Simbólicamente es un jardín paradisíaco.