La Plaza de Cataluña es el verdadero corazón de Barcelona, donde se concentran bancos, tiendas, cafeterías... Es el punto de unión de la antigua Barcelona con
el Ensanche, dando, además, acceso a
La Rambla, mundialmente conocida por su diversidad y animación. Urbanizada en 1927 por obra de F. de P. Nebot, contiene interesantes obras escultóricas de
Josep Llimona, Eusebi Arnau,
Pau Gargallo o
Josep Clara. De esta plaza nace el
Paseo de Gracia, arteria principal de la zona.