La Península Ibérica ha deparado un conjunto de templos que por sus características se integran dentro del tipo períptero. Entre ellos destaca el de Barcino (Barcelona), ubicado en el foro o plaza pública. Estaba dedicado al culto de los emperadores divinizados. Se conservan en su emplazamiento original cuatro de sus columnas unidas por un arquitrabe y una parte del podium, al que se accedía por una escalinata. Según los estudiosos sería un templo hexástilo, tal y como podemos observar en esta maqueta.