La familia Granada Venegas -gracias a su participación en la conquista de
la ciudad recibió como recompensa
el Generalife-
era la propietaria de este palacio mudéjar, en el que destaca la fachada,
donde se desarrolla un llamativo programa iconográfico en el que se hace
referencia a los héroes troyanos. En el interior destaca el Cuarto Dorado,
atractivo salón con un espectacular artesonado.