El Museo de la Orangerie destaca por acoger importantes pinturas de arte impresionista y moderno. Varias pinturas de las más consagradas de
Monet, de la serie de los Nenúfares, ocupan las dos salas ovaladas de la planta baja; la mayoría de la serie de Les Nymphéas fueron pintados entre 1899 -1921. La colección se completa con la colección Walter-Guillaume, que incluye 27 telas de
Renoir, entre las que destacan Jóvenes al Piano, además de espléndidas obras de
Cézanne,
Picasso, Soutine y
Sisley, entre otros.