Este museo, abierto en 1892, ofrece interesante una panorámica de la escultura florentina desde finales del siglo XIII hasta el XV. Muchas de las obras que exhibe este museo son los originales que antiguamente decoraban el
baptisterio, la
catedral y el
campanario. Algunas de las piezas más destacables son la inacabada Piedad de
Miguel Angel o las tribunas de mármol de
Luca della Robbia y
Donatello.