Conde de Artois y cuarto descendiente de
Luis XV, su defensa del absolutismo le lleva a liderar la rama conservadora durante el periodo de la Restauración en 1815. En 1824 sube al poder como monarca de Francia emprendiendo una política represora que provoca el rechazo del pueblo. Su impopularidad y la revolución de julio 1830 le obliga a abdicar en este mismo año, sucediéndole Luis Felipe de Orleans.