En su carrera política se distinguió por ocupar importantes cargos, como la alcaldía de Burdeos. También fue congresista de la Gironda y prefecto del departamento del Sena. Pero fue su reforma urbana de las calles de París el hecho por el que pasó a la historia. Animado por
Napoleón III puso en marcha este ambicioso proyecto, que le costó su destitución al dejar prácticamente sin fondos las arcas municipales.