A partir de la reforma de
Lutero en el siglo XVI surge el mundo cristiano protestante, desligado de la autoridad del
Papa de
Roma y en cuyo seno existen también diversas doctrinas. Las principales son el luteranismo, el
anglicanismo o episcopalismo, el metodismo, las Iglesias bautistas, el presbiterianismo, los cristianos menonitas, los cuáqueros o Sociedad de los Amigos, los mormones y el cientismo o Christian Science.
Los anglicanos cuentan con la liturgia más compleja, basando su culto en El Libro de oración común. Para los bautistas lo importante es la experiencia religiosa personal, así como el
bautismo de los adultos. Es ésta una de las doctrinas protestantes más numerosos, dividiéndose a su vez en muchos subgrupos. Los adventistas del Séptimo Día celebran la fiesta del Sabbath en sábado y buena parte de su alimentación se basa en lo dispuesto en el
Antiguo Testamento. Los testigos de Jehová tienen creencias de tipo milenarista, según las cuales algún día
Cristo regresará para luchar y vencer en la batalla final con Armagedón, inaugurándose un reinado de mil años.
Los evangélicos, una doctrina común a varias Iglesias protestantes, conceden gran importancia a la conversión personal y a la difusión de su doctrina, viéndose a sí mismos como renacidos en Cristo. Los pentecostalistas se centran en la doctrina evangélica y su culto es carismático, pues es importante la experiencia extática o mística.