La
religión jaina se basa en el establecimiento de recintos sagrados o monasterios que reciben varios nombres, como basti, basadi y tuk. Conforme a sus planteamientos religiosos, los recintos jaina se componen de templos, bibliotecas e incluso clínicas para animales. En términos globales, el arte jaina se muestra muy permeable a la adopción de elementos e influencias propios de otros artes. Así ocurre, en primer lugar, con
el budista, siendo la mejor muestra en este caso la Escuela de Mathura, con sus magníficas imágenes. Otra influencia es la del
arte hinduista, que se manifiesta tanto en las construcciones del norte, (
nagaras de
Khajuraho, Monte Abu,
Ranakpur y Palitana), como en el sur (
vimanas de
Kanchipuram y Shravana-Belgola).
Es también muy interesante y típica del arte jaina la producción de miniaturas, destacando las del Kalpasutra.