Jenofonte participó activamente en la situación política creada en
Atenas durante el gobierno de los Treinta Tiranos al combatir contra
Trasíbulo y el partido democrático. La victoria demócrata provocó la marcha del filósofo, participando en la expedición de
Ciro el Joven y en la batalla de Cunaxa, narrando la huida de los mercenarios griegos en su famosa obra, la "Anábasis". Hacia finales del siglo V a.C. regresó a Atenas, participando en la guerra entre Esparta y Persia al mando de los mercenarios atenienses al servicio espartano. Incluso años más tarde se marchó a
Esparta para combatir contra sus propios compatriotas. Exiliado de Atenas, se refugió en Scilunte de donde fue expulsado por los tebanos, refugiándose en
Corinto donde puso fin a sus días.