Una de las muchísimas piezas que atesoraba el Museo Real que Nabucodonosor II situó en el Palacio Norte de
Babilonia fue este león inacabado, atacando a un hombre que yace entre sus garras. Se ignora si lo trajo de algún lugar de sus conquistas (el estilo de la pieza recuerda el arte neohitita), si ordenó tallarlo o bien fue encontrado (por ser una obra antigua) durante la restauración de algún templo de Babilonia. Hallado en el año 1776, es hoy en día una de las piezas turísticas más famosas de tal ciudad.