Recibió el encargo de los
Reyes Católicos de imponer el orden en La Española, tras las disputas surgidas con
Colón, mandando apresar y encadenar al propio Colón y su hermano
Diego, a los que envió a España ante el
obispo Fonseca. Ejerció de comendador, juez pesquisidor y Gobernador de los territorios recién conquistados, representando el poder de la Corona frente a las pretensiones de Colón. Caído en desgracia tras los desórdenes producidos, le sustituyó
Nicolás de Ovando, falleciendo a causa del naufragio de la nave que le devolvía a España.