Durante el primer viaje de
Colón, contactó con el cacique Guacanagarí a su llegada a La Española, encomendándole la protección del fuerte Navidad. Al regreso de Colón a España, el fuerte es destruido por la el ataque indígena dirigido por
Caonabó. Vuelto Colón, recibe nuevamente obediencia de Guacanagarí, colaborando en el sometimiento de los indígenas sublevados. Posteriormente, él mismo se alza contra los españoles y se refugia en las sierras, donde fallece.