Cuando Tiépolo llegó a Madrid no entró con buen pie en la Academia de San Fernando debido a su enfrentamiento con
Mengs, defensor de un nuevo estilo que era el
Neoclásico, mientras que Tiépolo se aferraba al arte Rococó, el último episodio del
Barroco. En la capital de España se formaron dos bandos entre los que apoyaban a Mengs y los que aclamaban a Tiépolo. Abraham y los tres ángeles es una buena muestra del estilo del pintor italiano. Abraham presencia, casi dormido, la visión de tres ángeles: la Trinidad. Son figuras totalmente barrocas en diferentes posturas - uno de frente, otro de espaldas en un pronunciado escorzo y el tercero en penumbra - marcando la anatomía como hacía
Miguel Angel.El colorido es el que siempre emplea Tiépolo con rojos, azules y amarillos. La luz sobrenatural ilumina plenamente la visión y deja a Abraham en semipenumbra. En la zona baja de la derecha, la luz nos permite apreciar los tres panes que el patriarca ofreció a Yavhe. Igual que ocurría con
San Francisco recibiendo los estigmas, también cabe resaltar la mezcla de idealización en los ángeles y de realismo en Abraham.