Algunos especialistas tratan de situar a Jordaens, gracias a esta obra, dentro de la modernidad por su pincelada suelta, su cotidianeidad y su alegría. Otros, por el contrario, piensan que se trata de un boceto preparatorio y de ahí su ejecución rápida y vibrante. Los Tres Músicos de sitúan a la altura del espectador y en profundidad iluminados por un fuerte foco de luz. Sus gestos son perfectos dando la impresión de observar una fotografía. Resulta curioso comparar esta escena tan abocetada con el
Autorretrato con su família, muy cuidado y detallista.