Rembrandt es un artista muy interesado en captar las expresiones de las figuras y con ese objetivo pinta esta obra. El rostro posiblemente esté captado del natural, al utilizar una pincelada suelta y rápida. La luz viene desde la izquierda e ilumina gran parte de la cara dejando el resto en penumbra. Este interesante contraste lumínico y el realismo de la figura están inspirados en el
naturalismo tenebrista del maestro italiano
Caravaggio.