La joven modelo que protagoniza este lienzo tiene un gran parecido con la de obras como la
Venus de Urbino,
la Bella o la
Muchacha con manto de piel. Se considera que sería
Elleonora Gonzaga, esposa del duque
Francesco Maria della Rovere. Desconocemos cuál sería el tema de esta obra, apuntándose a una alegoría matrimonial. Si se tratara de una cortesana se relacionaría con los retratos de prostitutas que serán frecuentes entre los maestros
venecianos del
Cinquecento, convirtiéndose
Paris Bordone en un auténtico especialista en esta temática.Las radiografías han demostrado que la modelo fue pintada en un primer momento sin sombrero, adornado su cabello con una delicada doble fila de perlas similar al retrato de Viena. Este retoque hace pensar a algunos especialistas que nos encontramos ante una derivación no autógrafa del lienzo de Viena, pero la calidad pictórica de esta obra del Ermitage se identifica con los trabajos de Tiziano en esta época.Una vez más, la figura se recorta ante un fondo neutro, recibiendo el fuerte impacto de la luz que resalta la delicadeza de las telas y la sensualidad y belleza de la joven.