Cuadro
Trasladado a Madrid muy joven, Esquivel se inserta más cómodamente dentro de la escuela romántica clasicista, haciéndose eco de ciertos elementos puristas, pero sujetándose a la realidad y al estudio del natural, enlazando con las tradiciones nacionales. Pintor muy completo, abordó casi todos los géneros y especialmente el retrato, dejándonos una riquísima colección iconográfica de su época, permaneciendo siempre fiel a la interpretación del modelo y a su personalidad.