Los bocetos tomados por Haes al aire libre tienen un significativo aire
impresionista ya que exhiben la rapidez y soltura que muestran
Monet o
Renoir. Este efecto atmosférico se aprecia perfectamente en esta escena donde las nubes están obtenidas con manchas, reflejándose con un color grisáceo en el mar. Predominan las tonalidades grises y azules del norte español, desapareciendo las figuritas que acompañan a la mayoría de los lienzos del maestro. El resultado será más atractivo que los trabajos definitivos al mostrarse el paisaje con mayor naturalidad, interesándose por la luz.