San Pablo es una de las imágenes más representativas del Apostolado realizado por Rubens en 1610-1612, posiblemente para el
Duque de Lerma. El libro y la espada con los que se representa simbolizan su lucha por la fe. Su larga cabellera y barba sugieren que se trata del mismo modelo que el San José de la
Adoración de los Magos del
Museo del Prado. Igual que sus compañeros -
Santiago el Mayor, por ejemplo- el foco lumínico que procede de la izquierda sirve para otorgar mayor volumen y realismo a la figura, en clara referencia a la obra de
Caravaggio. La fuerte personalidad de San Pablo es una muestra de la brillante faceta del maestro como retratista.