Degas se mostrará como el cronista del mundo del ballet. Lo mismo nos ofrece un
Examen de danza, como una
Clase de danza en la Opera, una
interpretación o una
Bailarina saludando. En esta ocasión le toca el turno a la bailarina que sale de su camerino - también hay especialistas que plantean si la joven se mira en un espejo -. El gesto de la muchacha para agarrarse el vestido y que no choque con la puerta es digno de resaltar, igual que la iluminación procedente del interior, una luz artificial que baña con ese color blanquecino la figura. El azul se adueña del conjunto, animado por un amplio despliegue de tonalidades rojizas que llegan hasta el pañuelo de la madre que aparece de espaldas, al fondo de la estancia. Degas vuelve a ofrecernos su afición fotográfica al cortar los planos y recoger una instantánea de la vida del espectáculo.